domingo, 20 de mayo de 2012

LAS INSONDABLES BÓVEDAS DE LA ANGUSTIA


"La morfología del tiempo es el nombre del individuo desterrado de su propia alma. Es el nombre de la muerte, de la desesperación, del silencio encubierto bajo las páginas de este poemario. Para leerlo hay que tener la capacidad de sobreponerse a la soledad, a la desolación. Su poesía nos abre las puertas del otro mundo al que le damos la espalda, de esa realidad que nos mutila la alegría. Un estupendo fracaso se teje en cada verso a donde el lector llegará, inevitablemente, despojado de dolor o presa de él". (Elmer Arana Mesías)

ESPIRAL

La sombra entre la noche ha cerrado el crepúsculo
sobre el sueño de un azor
en la marea pálida de mi boca
distendiendo la diáspora vomitiva del mejor secreto
jadeante de las mandrágoras.

La quietud sobre la noche esta calma
y me devora circunstancial el tiempo.

DIGO VIENTO

                                                     Qué hermosa eras en tu desolación.
                                                                                             Juan Gelman

Desde la soledad de la estancia
en el umbral de sombra
como un incendio de agua ciega
que se eriza y acaricia la cara de la muerte,
desde donde la noche se vela de claridad vacía,
en el recorrer de sombras, desamparadamente
aquí, hoy digo,
el falso rumor de la tormenta,
los viajes sin términos,
la tempestad en el reposo
que agita el consuelo del regreso
donde el peso del aire
le disputa al tiempo la posesión del soplo.

Así me busco,
como la serena luz en el relámpago.
Maravilloso como el vértigo
en la geografía de mis manos.
Aplastado por el viento,
arrastrando la fatiga
al lugar
donde sin sombra mis ojos se desvelan
en el fondo de los mares
donde se inventó el silencio.

INVENTARIO

He resignado la soledad
a lo largo del cansancio,
en las consonancias donde paso
desmedido y con los ojos bajos,
en la ceguera de los gusanos
al borde del abismo
donde la ausencia ya nunca más
habitará su casa,
porque en mí dejó su cuerpo.

Pedro Olórtegui Huamaní (Ayacucho, 1981) Nació el día de la muerte de Cristo. Es Licenciado en Lengua y Literatura por la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga. Formó parte del grupo literario Malayerba. Ha dirigido las revistas literarias Buscando un camino, Tres al hilo y dos mentales y Azmeunlugar. Actualmente dirige la revista literaria El cabaret ambulante. Los textos pertenecen a su primer poemario titulado La morfología del tiempo (Cascahuesos Editores & Ciudad de Papel, Arequipa, 2012).

domingo, 8 de enero de 2012

CEREMONIA DE HUESOS


"[...] ¿Entonces qué queda? La poesía extirpada a la poesía misma. La poesía como la única posibilidad de fragmentarse a sí misma para nacer de nuevo, para volver a cantar, a decir todo lo callado. Y en este volver a decir no hay ninguna consideración. [...]". (Walter L. Bedregal Paz)

[XII]

Girando en mis dedos tengo tu nombre como una execración del tiempo. El mundo se detiene si paralizo mis  manos. Oscurece. Una bandada de pájaros ensangrentados se posa en las higueras. Nadie dice nada. Hay un silencio aterrador, como cuando un solo verso hace toda la poesía del mundo.

[XIV]

Ahora mi locura es tierna todavía, quiero que se hagan memoria mis palabras. Quiero deshacerme de estas negras cenizas que se amontonan en mis ojos. Voy a encargar un ramo de flores blancas para que el infierno no nos sea nauseabundo.

[XXVI]

Me he esforzado como nunca por llevar palabras delgadas y puras en la punta de mi lengua; sin embargo, las blasfemias, las injurias, las plagas, las náuseas, el orín, la inmundicia; todos inundan esta oración. Creo que después de hoy no deben esperar de mí la poesía. Después de hoy, el silencio no será jamás.

[XXXV]

El amor es otro cadáver. Un despojo que permanece entre ortigas y cardos. Le han hechado ceniza en los ojos y en los labios; nosotros, por si acaso, le hemos puesto sal y azufre en los torrentes de su sangre. Ojalá nunca más tenga estas visiones: el amor es el mejor esqueleto.

(De: Leve Ceniza)

Darwin Bedoya (Moquegua, 1974) Poeta y narrador. Ha publicado los libros de poesía Jardines del silencio (1998), Yarume, primera edad del silencio (2004), Oscura ceremonia (2010), Mi padre ojos de caballo (2010), Leve ceniza (2010), Terminal terrestre (2011) y Cuadreno de ceniza (2011). En narrativa ha escrito los libros de cuento Aunque parezca mentira (2008) y Es que hacías tanta falta (2009). Ha sido miembro del consejo editorial de la revista de literatura Pez de Oro, editor de la revista de literatura La rama torcida, colaborador del boletín de letras y memoria El Katari, editor de la revista de poesía El aguafiestas y editor del boletín de letras Présago. Obtuvo varios reconocimientos literarios nacionales e internacionales en los géneros de poesía y cuento. Actualmente dirige el taller de creación literaria La tribu de los espantapájaros y es docente de literatura invitado en el colegio Andean Light, Perú.

sábado, 10 de diciembre de 2011

RUINAS CIRCULARES


"Porque el mundo es algo más que una mirada que no llego a comprender". (H. Y.)

POBLADO

I

Árboles encendidos
por la luz de la mañana.
Callejuelas empedradas por el sol
que se angostan con el correr de la mirada.
Palmeras dibujadas por el viento
saturando el silencio de la plaza.

          Ante estos cerros se yergue el orbe,
la piedra áspera de estos muros,
la cáscara reseca de estas casas.

III

El aire seco
transita por las calles despobladas,
restregando su espinazo, su lomo furtivo,
entre el cableado y el vacío del camino
para posar sus patas de soplo ensortijado
en el rostro más fiero de la madera austera.

          Mas, de vuelta de la muerte,
dando un vuelco en sus giros,
el viento se troca paloma
y posa su corazón emplumado
en la cornisa más ardua
de una pregunta escueta.

V

El aire electrizado
transita por la tarde
y un vaho de eucaliptos
perfuma las palabras:
El viento se renueva y
su cuerpo sale y calles
de pronto desbocadas
ululan con el polvo
afín a las barandas.

          Viento de la tarde:
una quieta polvareda gira en torno de tus pasos
pero, pese a todo, tus ojos no se rinden.

          Palmeras,
ojos secos que niegan a la piedra.
Sus retinas respiran mientras cantan
fatigadas por la tarde,
transidas por el aire,
mientras su cima reverdece
llenando con sus hojas
la luz de nuestros días.

          Viento:
Eres sombra sobre un muro
cogido por la mano de la tarde.

(De: Mandala)

Hugo Yuen (Arequipa, 1964) Es abogado y licenciado en filosofía. Magister en Dirección Estratégica y Gestión de la Innovación. Se ha desempeñado en diversas áreas, como la docencia universitaria, el periodismo, las relaciones públicas y la gestión pública. Ha obtenido reconocimientos por su obra narrativa y poética. Destacan, la mención honrosa en el Premio Copé de Poesía (2005) y el primer lugar en el Premio de Poesía Javier Heraud (2009) por su libro Parafernalia, el cual junto a Mandala (Cascahuesos Editores, Arequipa, 2009) y Retorno a Mandala, forman parte de la trilogía Historia de Intramuros.

domingo, 26 de junio de 2011

SAQRA TUSUY


"El encuentro con Arguedas es el encuentro con nosotros mismos". (H. H. T.)

CANTO DEL ZUMBAYLLU PARA JOSÉ MARÍA ARGUEDAS

El tiempo viene tras de ti
trepando la montaña de tu nombre
porque naciste
un siglo antes que el sol en el horizonte
en el mundo infinito que conociste y creaste
que recién miramos con tu mirada
Dicen los doctores "modernos" a quienes increpaste
marchar delante de ti
y tus sueños arcaicos       ya no vale soñar
porque no saben
que el futuro viene del pasado
como la flor de la raíz y la tierra que la sostiene
No quieren reconocer
las huellas de tu palabra de Salqantay
ni pueden subir a sus alturas
y ver lejos con tus ojos de Wamani
lo que está sangrando y pasará al Perú amado
como sangra tu corazón y nuestras heridas
que no podrán cerrarse
mientras sea sucia y ciega la justicia
mientras las lloqllas
sangrientas de Bagua y los andes
sigan corriendo con la rabia del Misitu
por nuestras venas
Mientras los zorros minoritarios de abajo
no quieran dialogar en horizontal
por tenernos pisoteados
a los zorros de arriba
en desgracia vertical de la democracia
Seguiremos defendiendo la vida
con nuestras vidas

Durante siglos
quisieron saquear nuestro ser
como arrancan el oro y la plata
del corazón sangriento de nuestros dioses
Insisten que no seamos lo que somos
pretenden matar nuestro mundo
para que seamos modernos como ellos
Pero no pudieron ni podrán
arrancarnos de la raíz de nuestras raíces
ni dinamitar nuestro espíritu de Apu
que es más alto
que la miseria cenagosa de la codicia
Como dijiste       aún somos
existimos
como hijos de la pachamama
hechos con el alma del Huascarán
con la luz solar de la nieve
que se desangra y se une a los ríos
contra dudas y temores
en defensa de la libertad
de su lecho y
comarca

Abriste el camino de esperanza
a los pies milenarios de la tristeza
Creían que somos tristes
callados
indescifrables como los abismos
Rencorosos y rabiosos
como los dioses occidentales
Pero salvamos del yawar mayu
la quena mágica
del maqta tambobambino
para seguir cantando con tu voz
Estamos vivos en cada una de tus palabras
porque de la música de todas las cosas
están hechas nuestras vidas
Atoq Sayku está vivo
en las piedras caminantes y habladoras
en el canto eterno de los ríos profundos
tocando la tijera de Razu Ñiti
bailando en las montañas
en los valles y mares provincianos
con millones de cantores y danzantes
de todas las sangres
arrancando asombro al mundo

Con nuestra Palabra de Hombre: el RUNASIMI
y tu canto mágico y universal de los ríos
lograste ponernos
a la misma altura del Hombre
en diálogo fraterno con todos los mundos

A un siglo después que naciste
tú nos esperas en el futuro
en la patria de todas las patrias que soñaste
para vivir en los sueños de doña Felipa
condenados a ser libres
por nuestras manos ¡ja jayllas!

Abancay, Apurímac, Marzo 2011.

(Inédito)

Hernán Hurtado Trujillo (Grau, Apurímac) Para sobrevivir trabaja de maestro y para vivir escribe poesía, en fin, su biografía es el tamaño de la sonrisa que emerge entre sus versos. Ha publicado los poemarios La vida hecha poesía (Edición del autor, Abancay, 1991), Los versos del camino (Edición del autor, Abancay, 1993), El lenguaje de los ríos (Ediciones Parhuazul, Abancay, 1998), Sinfonía del rayo y de la luna (Arteidea Editores, Lima, 2004) y La cola al revés del gato (Ediciones Ch'illico & Parhuazul, Cusco, 2007).

domingo, 19 de junio de 2011

RASTRO DE ESPUMAS


"En este quinto libro, Luis Ormachea acomete nuevas voces que dialogan en una cotidianidad obscura, recreando preguntas que destrozan la hipótesis de la respuesta. Un libro hermoso que nace de las entrañas de la existencia". (Grupo Editorial Dragostea)

(elegía coral)

Vía dolorosa
la que te unía al mundo
cual a ombligo de tus hijos
Padre escultor de la necesidad

Vía dolorosa, creció en tu corazón
apenas hubo llegado la noche
con su enorme cabeza de caballo
enloquecido por la guerra

Vía dolorosa la que ataba navajas
Besó tu mejilla
o vigilaba el nacimiento de tus brazos
en un frasco de repentinas escapatorias

Vía dolorosa

epílogo

Ser un hombre real que ha superado ya todas las pruebas. Recostar
con sabiduría de musgo la mirada, todas las miradas
lejos, en la pared invadida por el sol del verano, y doblarse
donde se doblan otros huesos, al filo. Ser un hombre
abyecto que ha jurado no matar, liberada
la prenda superior, tomar el brazo izquierdo, atándolo,
Los zapatos a oscuras, el rostro habrá caído, los cabellos
sin enumerar, innumerables, una flor que enceguece, deslumbrante
Abrir las puertas que arrastran al secreto, tu secreto
La sangre estará lista, el músculo dispuesto, y fumará, porque tiembla
Porque es joven. Arrancarle, aunque grite, unos nombres, la palabra
Extender sobre la mesa que esperaba rutinariamente, los ojos
El cuerpo acusa un cansancio de después de almorzar, cuando se es
más hombre, ningún horizonte sino la sequedad
de los labios, el resonar disperso y lejano de una calle, mensajes
y moscas en una gaveta olvidada, y ser un hombre
De nuevo, para siempre, ahora, y mirar en el fuego, esos valientes niños
que ascendían aferrándose a las rocas, y el pasado llovía
sobre sus estatuas, sobre la caridad urbana
de las hojas de los periódicos. Luego, la prenda inferior, frazadas
o pesadas nubes, cada pie con el pie opuesto, fumar, volver a fumar
Tardará el sueño, la noche de gala de todas, absolutamente, todas las noches
El rostro pensativo de un poste que ya no descansa, atisba
afanosos dictámenes, montañas de ellos… ahora la piel
que ya fue mancillada, una, dos, cincuenta y cuatro veces sin oportunidad
Miles de páginas en blanco cuando caen
de las manos, y lo único seguro: ser un hombre real, sin historia
Sin tragedia posible

(De: Palabra de hombres reunidos bajo árbol extranjero)

Luis Ormachea Azpilcueta (Q'osqo, 1974) Publicó los poemarios Índice (Edición del autor, Arequipa, 2004), Bóveda (Grita Ediciones, Arequipa, 2005), Apología del absoluto cotidiano (Grupo Editorial Dragostea, Arequipa, 2007), Tela de juicio (Grupo Editorial Dragostea, Arequipa, 2008) y Palabra de hombres reunidos bajo árbol extranjero (Grupo Editorial Dragostea, Arequipa, 2010).

domingo, 15 de mayo de 2011

SEÑALES DE HUMO


"[...] Escribir poesía, es como matar algo dentro de uno mismo, donde la imagen es la única forma de salvar lo perdido. [...]". (O. B. P.)

Segunda confesión

Un día más se va
y la tarde es un olor de naranjas tristes
un rasguño de mar en mis labios
un terrible vacío que me devora

Que si tu piel hace ronronear a mi piel
es porque mi locura danza en la navaja de tu razón

(Un día más
y no saber el color que te pinta la tarde)

(De: Del Amor y la Realidad)


*** 
                                                                              A la poesía.

AHORA TE ESCONDO en mis libros
más prohibidos / más amados
Ocultáandote entre las flores más delicadas

Te entierro en la luz alegre;
en la sombra, donde no hay muerte

Estás en todos los ojos negros
pero en ninguna mirada clara

(Todos creen que estás aquí o allá
pero nadie sabe que estás en todas partes)

(De: Poemas y otras Agonías)

XVI

La gente cierra las puertas de sus ojos
y nos abandona como locos sin nombre
No importa si estás amando
o una lágrima surca el cielo de tus mejillas

No importa si te raja el abrazo de la frialdad
La gente cierra las puertas de sus ojos
y amuralla toda emoción en un vacío

(Hasta las más duras nubes se quiebran
y lloran ante un sol indiferente)

                               [Tengo una incógnita con la gente]

(De: Poemas Desesperados)

Orlando Bedoya Pineda (Arequipa, 1978) Funda y dirige la Revista de Creación literaria Enroque y más Versos. Ha publicado Bufanda en la Siberia de la Tarde (Enroque Ediciones, arequipa, 2002), El Color de los Sentimientos (Enroque Ediciones, Arequipa, 2002), Del Amor y la Realidad (Enroque Ediciones, Arequipa, 2002), Poemas y otras Agonías (Enroque Ediciones, Arequipa, 2002), Poemas Desesperados (intento último) (Enroque Ediciones, Arequipa, 2003), Entre el Cielo y la Tierra (camino de arcilla) (Enroque Ediciones, Arequipa, 2004), Lo que nos Tocó Vivir (Enroque Ediciones, Arequipa, 2004) y Día Soleado (2010). Es coeditor del sello editorial Ambedue. Fundador principal de la Comunidad de Investigación de Ciencias Sociales y Humanidades (UNSA). Codirige la Revista Interdisciplinaria de Historia Ojos de Clío.                            

lunes, 2 de mayo de 2011

MICRORRELATOS III


"Lo que escribo no es necesariamente lo que soy... pero cómo ayuda". (A. Z. G.)

EL PESO DE LA REALIDAD

Arrepentido, miró hacia atrás; hacia su vida y hacia aquella ventana llena de recuerdos. Le pareció que esa sola intención solucionaría todo, como si pudiera empezar otra vez. Mas cuando hizo el gesto de volver, la gravedad le recordó que estaba cayendo desde treinta metros de altura.

EL INSECTO ROJO

El insecto rojo me mira como queriendo descifrar mis pensamientos. Yo veo sus ojos múltiples que multiplican mi miedo. Sus enormes ojos a través del cristal de aumento. Mueve la cabeza como interrogando y yo sólo atino a estar pendiente de sus patas. De esas patas largas llenas de vellos con las cuales ahora parece amenazarme. Yo quisiera aplastarle, junto con esta angustia; ponerles el pie encima y acabar con ambos de una sola pisada. Pero no puedo. El insecto rojo se mueve de un lado a otro cual si conociera mis temores. O peor aún, como si los representara. Su tamaño tras el cristal es mayor que mis fuerzas; que la habitación misma. Se aleja. Retorna y me sujeta con sus pinzas mientras decide por dónde empezar la vivisección.

COARTADA

Yo soy abogado defensor. He librado a los más grandes criminales de una estadía perpetua en prisión y hasta de la silla. Y he incriminado a gente inocente. Como aquél hombre barbudo al que acusé de violar y asesinar a dos de sus alumnas. Nunca me he arrepentido de nada y no lo voy a hacer ahora.

Al regresar a casa ese día me sentí raro, cual si algún tipo de remordimiento me asaltara. Los vecinos que solían saludarme me rehusaron y hasta me miraron con desconfianza. Grande debió haber sido mi falta como para que la notaran en mi rostro y huyeran de mí. Pero no me importó y entré a darme una ducha. Escuché las sirenas mientras terminaba de bañarme.

Por eso le pido que considere mi defensa, su señoría. Yo apenas había salido de la ducha cuando llamaron a mi puerta y comprobé –en el espejo del baño– que tenía la cara barbuda del condenado.

Alberto Zelada García (Pacasmayo 1977, Perú) Ingeniero Mecánico. Al presente cursando una Maestría en Gerencia de Operaciones. Miembro co-fundador del Grupo Literario Legión, marzo del 2006, con quienes publican la revista literaria TRAMA (actualmente editando el N°08).

Publicaciones: Revista Trama, revista del Grupo Legión; Poesía y narrativa Hispanoamericana actual, Lord Byron ediciones, 2010; 100 poemas Homenaje a Miguel Hernández, Artgerust editores, 2010.

Finalista en el Concurso Internacional de Cuento Breve “Jorge Salazar”, editorial Pilpinta. Este año se publicará su libro Otoños de bolsillo - Volúmen I. Los textos han sido tomados de su blog: www.albertozelada.blogspot.com